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¿Qué habría pasado si Voldemort hubiera elegido a Neville?

¿Y si Neville hubiera sido el Elegido? La profecía que pudo cambiar la historia de Harry Potter es una de esas preguntas que, cuanto más conocemos la historia, más interesante resulta. Durante años hemos asumido que Harry siempre estuvo destinado a derrotar a Voldemort, pero los libros nos revelan algo mucho más inquietante: la profecía de Sybill Trelawney también podía referirse a Neville Longbottom. Entonces, si ambos encajaban en la descripción, ¿por qué Voldemort eligió a Harry?

La profecía hablaba de un niño nacido a finales de julio, cuyos padres se habían enfrentado tres veces al Señor Tenebroso y que tendría el poder de derrotarlo. Tanto Harry como Neville cumplían esas condiciones. Los dos nacieron en julio de 1980 y sus padres, James y Lily Potter por un lado, y Frank y Alice Longbottom por otro, habían luchado contra Voldemort durante la Primera Guerra Mágica.

Había, por tanto, dos posibles Elegidos.

Y aquí es donde la historia cambia.

Voldemort conocía parte de la profecía gracias a Severus Snape, que había escuchado el primer fragmento durante su encuentro con Dumbledore. Sin embargo, no conocía todos los detalles. Solo sabía que existía un niño capaz de derrotarlo y que había nacido a finales de julio.

Cuando intentó averiguar quién era, encontró dos posibles candidatos.

Pero Voldemort tomó una decisión.

Eligió a Harry.

¿Por qué?

La respuesta más importante es que Harry era mestizo, igual que el propio Voldemort. Neville, en cambio, procedía de una familia de sangre pura. Esta diferencia puede parecer pequeña, pero tiene un enorme significado. Voldemort siempre había despreciado a los muggles y defendido la superioridad de la sangre mágica, pero él mismo era hijo de un muggle. Quizá, inconscientemente, se identificó con Harry.

Además, Voldemort interpretó que Harry representaba una amenaza mayor.

Y, al intentar matarlo, convirtió esa posibilidad en una realidad.

La profecía no decía que Harry estuviera destinado a derrotarlo desde su nacimiento. Fue Voldemort quien decidió señalarlo como su enemigo.

Al atacar a Harry, provocó el sacrificio de Lily Potter y creó la protección mágica que salvaría a su hijo. Además, la maldición que rebotó sobre él convirtió accidentalmente a Harry en un Horrocrux.

En otras palabras, Voldemort creó las circunstancias que terminarían provocando su propia derrota.

Pero aquí aparece una de las ideas más fascinantes de toda la saga.

Neville también podría haber sido el Elegido.

Si Voldemort hubiera escogido a los Longbottom, quizá habría atacado a Neville en lugar de a Harry. Lily no habría tenido que sacrificarse por su hijo y Harry habría crecido con sus padres. Neville, en cambio, podría haber recibido la protección de Alice y Frank, aunque su destino habría sido completamente diferente.

Y quizá Neville habría terminado siendo quien derrotara a Voldemort.

Neville Longbottom

Lo más interesante es que, aunque no fue el Elegido de la profecía, Neville acabó demostrando que tenía todas las cualidades necesarias para serlo.

Durante años fue considerado torpe, inseguro y poco valiente. Sin embargo, terminó enfrentándose a Voldemort, liderando la resistencia en Hogwarts y destruyendo a Nagini, el último Horrocrux.

La historia de Neville demuestra que el verdadero héroe no siempre es aquel al que señala una profecía.

Porque, al final, Voldemort eligió a Harry.

Pero Harry no derrotó a Voldemort únicamente porque estuviera escrito en las estrellas.

Lo derrotó porque eligió luchar.

Y quizá esa sea la verdadera ironía de la profecía.

Voldemort pasó toda su vida intentando escapar de un destino que él mismo había creado.

Porque, si hubiera elegido a Neville, quizá la historia habría sido completamente diferente.

Pero eligió a Harry.

Y, al hacerlo, convirtió a un niño que podía haber sido simplemente una víctima en la única persona capaz de acabar con él.