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La nueva serie de Harry Potter quiere recuperar al verdadero Snape

Hablar de Severus Snape es hablar de uno de los personajes más complejos de toda la literatura fantástica. Durante años fue presentado como el profesor más temido de Hogwarts, el principal sospechoso de todos los misterios y, finalmente, uno de los mayores héroes de la Segunda Guerra Mágica. Sin embargo, la nueva serie de Harry Potter de HBO parece decidida a cambiar la forma en la que el público conocerá al maestro de Pociones desde el primer episodio.

Papa frente a Alan Rickman

Las últimas informaciones apuntan a que la adaptación televisiva no solo contará con un nuevo actor para interpretar a Snape, Paapa Essiedu, sino que también reestructurará parte de su presencia en pantalla para acercarla mucho más a la versión de los libros.

El Snape de los libros era mucho más que un profesor severo


La interpretación de Alan Rickman es considerada una de las mejores de toda la saga, y pone el listo muy alto para Paapa Essiedu si bien su elegancia, su voz pausada y su capacidad para transmitir emociones con una simple mirada convirtieron al personaje en un icono del cine.
Sin embargo, esa brillante actuación también creó una imagen muy distinta de la que describía J. K. Rowling.

En las novelas, Snape apenas supera la treintena cuando Harry llega a Hogwarts. Tiene un carácter mucho más impulsivo, pierde la paciencia con facilidad y mantiene una relación especialmente cruel con alumnos como Neville Longbottom. Su resentimiento hacia James Potter se refleja constantemente en el trato que dispensa a Harry, hasta el punto de que en ocasiones resulta difícil justificar su comportamiento.

Las películas suavizaron muchos de esos rasgos. Rickman interpretó a un Snape más contenido, más frío y casi siempre dueño de la situación. La serie podría recuperar esa faceta mucho más humana... y mucho más incómoda.

Un hombre atrapado por el pasado


Uno de los mayores aciertos de J. K. Rowling fue construir un personaje lleno de contradicciones.
Snape fue un alumno brillante de Slytherin, fascinado desde muy joven por las Artes Oscuras. Su amistad con Lily Evans terminó rompiéndose cuando comenzó a relacionarse con futuros mortífagos y la llamó "sangre sucia" durante una discusión, un insulto que marcaría el resto de su vida.

Años después se unió a Voldemort convencido de que estaba luchando por una causa en la que creía. Pero todo cambió cuando descubrió que la profecía que él mismo había ayudado a revelar señalaba a Lily y a su familia como objetivo del Señor Tenebroso.

Fue entonces cuando acudió desesperado a Albus Dumbledore para intentar salvarla. Lily murió igualmente. Y Snape pasó el resto de su vida intentando expiar aquella decisión.

El mejor espía del Mundo Mágico


Desde ese momento comenzó una de las misiones más peligrosas de toda la saga.

Durante casi dos décadas, Snape actuó como doble agente entre el Ministerio de Magia, la Orden del Fénix y los mortífagos. Ni siquiera Harry llegó a comprender sus verdaderas motivaciones hasta después de su muerte, cuando los recuerdos almacenados en el Pensadero revelaron una historia completamente distinta a la que el lector había creído conocer.

Esa revelación funciona precisamente porque Rowling construyó cuidadosamente el personaje desde el primer libro.

La serie dispone ahora de muchas más horas para sembrar esas pistas sin necesidad de acelerar la narrativa.

La gran oportunidad de HBO


Una temporada dedicada a cada novela permitirá desarrollar aspectos del personaje que apenas aparecieron en el cine.

Su extraordinario talento como creador de hechizos —como Sectumsempra o Levicorpus—, su habilidad para elaborar pociones complejas, su dominio de la Oclumancia o la complicada relación que mantiene con profesores como McGonagall y Lupin son elementos que enriquecen enormemente su personalidad.

También podría explorarse con más profundidad una idea que los libros dejan entrever constantemente: Snape nunca fue un hombre feliz. Vivía consumido por la culpa, el rencor y un amor imposible que condicionó todas sus decisiones

No era un héroe perfecto. Tampoco un villano.

Era alguien que tomó decisiones terribles y pasó el resto de su vida intentando reparar sus consecuencias.

El personaje que cambiará dos veces ante los espectadores


Pocos personajes exigen tanto del espectador como Severus Snape.

La primera vez que se lee Harry Potter, parece un antagonista dispuesto a hacer la vida imposible a Harry. La segunda lectura transforma por completo esa percepción, porque cada gesto, cada silencio y cada decisión adquieren un significado completamente distinto.